Solo soy una chica
(2024)
Un tanque sonriente en medio de la sala protege una serie de pinturas inspiradas en memes alusivos a la cibercultura “femcel”, un fenómeno de internet que cautiva a un grupo diverso de mujeres con posturas que en otros escenarios chocarían. Es que si abrimos un foro bajo ese hashtag encontraremos comentarios que van desde la fan pueril de Lana del Rey que fantasea con un romance de videoclip, pasando por la víctima de violencia llena de rabia que grita las canciones de Lingua Ignota, hasta la white chick promedio que votó a Hillary solo porque la categoría de femenino le fue asignada al nacer. Hay de todo. Las víctimas y las victimarias, enlazadas en la misma red de datos cubiertas con la sombrilla de “Mujeres célibes involuntarias”.
¿O no? A diferencia de los “incel” (los hombres célibes involuntarios), es difícil encontrar una postura o motivo uniforme para entender sus verdaderas intenciones. Además, no hay un llamado al accionar terrorista como en el movimiento encabezado por los hombres, que sí ha provocado crímenes contra las mujeres. Sin embargo, esto no aleja a las “femcel” de los discursos de odio disfrazados de la autovictimización: “Ser una mujer blanca es la figura más polémica en la actualidad”, dice uno de los comentarios que inspiraron esta exposición de Valentina Cadena. Es que ese papel de víctima muy bien retratado en las lágrimas de la pintura creada a partir del meme ‘wojak ugly crying con orejitas’, suele ser el arma perfecta para justificar la violencia ejercida por mujeres en posición de poder o privilegio.
Society isn't’ ready for me…
“Soy una mujer, soy un gay, tengo severa depresión(…) En mi discurso diario nadie sabe de qué diablos estoy hablando. Los millenials me temen, los zoomers quieren lo que yo tengo, los boomers desean mi muerte.” Dice una de las pinturas en la sala, en donde retoma la imagen de una gyaru y la declaración identitaria irónica de algún usuarix desconocidx. ¿Quién eres? ¿Desde qué lugar te enuncias? Preguntas constantes cuando te expones a la palestra digital de las redes sociales. Esta “X Postura” obligatoria aparece vista de forma cómica desde la selección de imágenes que tomó Valentina; quien en su trabajo suele cuestionarse sobre los cuerpos disciplinados por el algoritmo, los discursos censurados o autocensurados para encajar en el debate político más actual. Siempre desde el humor agudo que le permite jugar a: Tal vez soy una víctima, tal vez soy una villana, tal vez solo soy un meme de internet pero ahora mismo no puedo responder algo concreto. Es que a mi no me preguntes… Yo solo soy una chica.
Bait, Mural (2024)